miércoles, 1 de abril de 2015

1. Nuestra respiración es nuestro mejor amigo




Es absolutamente necesario que practiquemos la atención en las respiraciones tan bien como nos sea posible para que seamos diestros en la medida en que seguir nuestra respiración se convierte en nuestra segunda naturaleza. Para poder ser consciente ininterrumpidamente de cada inhalación y exhalación, primero tenemos que conseguir ser consciente de unarespiración.




Comienza estando consciente del principio, la parte media y el final de la inspiración. A continuación, se conscientes del principio, la parte media y el final de la espiración. Se atento plenamente a la respiración mientras que tu mente está en calma y libre de cualquier pensamiento.

Cuando seamos perfectamente conscientes de la inspiración y la espiración por primera vez, después ya no será difícil continuar con la segunda y tercera respiraciones o durante varios minutos hasta que podamos mantener esa atención durante un largo período de tiempo.

Mantén la consciencia de la inspiración y la espiración continuamente. Permanece neutral, independientemente de lo que llegues a ver, oír, oler o experimentar. Quédate con tu aliento. Mantén la serenidad que refleja la buena salud de la mente.

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